Mauritania, un ejemplo de éxito

Volvemos de Mauritania y, tras unos días haciendo repaso de nuestra experiencia nos hemos dado cuenta de que nuestro proyecto está generando sus frutos. Podríamos decir que la zona de Noadibú es el primer claro ejemplo de éxito del proyecto #NoMásCataratas de la Fundación. ¿Y por qué? Os lo explicamos, nuestro objetivo es acabar con la ceguera evitable en el mundo por cataratas. Como bien sabéis, la catarata es el envejecimiento natural del ojo, por lo que siempre existirá, su operación es relativamente sencilla, pero en los países en vías de desarrollo, por falta de medios, las cataratas acaban ocasionando ceguera en aquellos que las sufren. Y ese es nuestro objetivo, intentar evitar que la gente se quede ciega por algo que es evitable.

Pues bien, en Mauritania, junto a Fundación Jorge Alió y Noadibú Vision, llevamos años con un proyecto que consiste en ir dos veces al año para poder operar a más pacientes, ¿qué hemos conseguido con este proyecto? En esta expedición, nos hemos dado cuenta que, con este proyecto a medio plazo, hemos conseguido que, las cataratas de los pacientes que vienen ya no son tan maduras como lo eran las primeras veces que viajamos y que, en muchos casos, hemos podido operar segundos ojos, es decir, gente que ya había sido operada en una ocasión de un ojo, se le ha operado del otro. Esto nos demuestra que, es posible, que con esmero y con un proyecto a medio plazo, se puede acabar con la ceguera evitable por cataratas en una comunidad.

¡Muy orgullosos de nuestro trabajo!

 

Y como sabemos que os gustan las experiencias personales de nuestros voluntarios, en esta ocasión os comparto las palabras del Dr. Javier Casiraghi, cirujano argentino con ya una amplia experiencia en nuestras expediciones.

 

Per aspera ad astra:

Que una aerolínea haya hecho mal las cosas no impidió que nosotros las hiciéramos bien. Que cortes de luz, equipamientos que fallen o material caduco no melló nuestro arrojo a la hora de trabajar.
Que hubiera menos pacientes de los esperados, (y deseados) no quitó nuestro ímpetu para cumplir la tarea de operarlos a todos.
Qué fantástico es poder decir que ya no quedaban cataratas para operar. ¡Las hicimos todas!
¡Y que equipo!
La precisa conducción de Mónica, el estar en todo de Salah, el absoluto profesionalismo de Rosalía y Pepe, el debut exitoso de Melina y Lucía, las incansables Paula y Emilia, la pericia de Coco y Javi y la entrega inoxidable de Simona generaron un clima y una actitud en donde quedó claro que no hay piedras en el camino, que el camino son las piedras.
Desde lejos, estuvo muy cerca la Fundación Elena Barraquer asistiendo, resolviendo y arreglando todo tipo de inconvenientes frente a los sucesos que surgieron.
El curvo horizonte monocromo sin fin de Nouadhibou nos acogió con su gente tan variada y colorida. Ya de regreso, volvemos con ganas de más. Que buen estímulo para seguir: querer más.

Javier Casiraghi – Cirujano